Movilidad eléctrica y renovables: una alianza de futuro

La movilidad eléctrica ha dejado de ser el sueño de unos pocos locos para convertirse en una realidad que toma forma a paso acelerado, una de las grandes soluciones que el sentido común y el instinto de supervivencia están impulsando en estos complejos tiempos de pandemia que nos ha tocado vivir.

El primer paso para responder a la emergencia climática es descarbonizar los sectores que más energía consumen, entre ellos el transporte, por eso Honda se ha comprometido a electrificar su gama europea por completo antes de que termine el año 2022.

La Comisión Europea acaba de presentar su Estrategia de movilidad sostenible e inteligente con el objetivo de reducir las emisiones del transporte en un 90% de aquí al 2050, al mismo tiempo que se sientan las bases para un sistema de transporte europeo verde y resiliente, capaz de capear futuras crisis. Para que esto pueda hacerse realidad, sin embargo, es fundamental que la electricidad que impulse el nuevo parque móvil proceda de un mix energético mayoritariamente renovable.

Dos caras de la misma moneda

La llegada de la movilidad sostenible y de las tecnologías de generación y distribución de energías renovables son, pues, dos procesos que van de la mano.

Un buen ejemplo de esta alianza simbólica son los dos aerogeneradores instalados en la fábrica de Honda en Russell Point, Ohio (Estados Unidos), que en 2014 se convirtió en la primera gran fábrica en Estados Unidos en obtener directamente de sus propias turbinas eólicas una parte significativa de la energía de producción necesaria. Este modelo, que se replicó después en otras fábricas de la compañía en el mundo, es una muestra más del compromiso de la marca con la reducción del impacto medioambiental no sólo de sus productos sino también de sus procesos de producción.

Eléctricos y renovables

Según un estudio de Bloomberg New Energy Finance, los vehículos eléctricos son un 40-50% más limpios que los de gasolina y diésel, unas estimaciones que sirven para entender cuál será su aportación al calentamiento global producido por el transporte –público o privado- en los próximos años. Y no sólo eso. Teniendo en cuenta que la crisis de la Covid-19 está estrechamente relacionada con el modelo económico actual, muchas voces están llamando a aprovechar el momento actual para acelerar la transición hacia una economía descarbonizada más limpia y sostenible, que además protegerá nuestros pulmones al rebajar la contaminación del aire en las ciudades.

Sin embargo, las emisiones asociadas a un vehículo eléctrico dependen en gran medida de cómo se cargan las baterías que alimentan el motor eléctrico, es decir, de las emisiones generadas durante la producción de la electricidad. Y aquí es donde, de nuevo, aparecen las energías renovables.

La investigación de Bloomberg señala que en aquellos países donde se usan fuentes de energía de bajo contenido en carbono, los vehículos eléctricos suponen una reducción muy drástica de las emisiones contaminantes, mientras que en regiones donde la electricidad se produce mayoritariamente a partir de carbón, la diferencia es mucho menor.

Una apuesta de todos

Creer en una movilidad eléctrica y medioambientalmente sostenible ya no es una visión de unos pocos. Ante la crisis del Covid-19 y la decidida apuesta de los gobiernos y la industria por la llamada recuperación verde, las inversiones en el sector se estén disparando. Incluso las grandes petroleras están apostando por un futuro de energía renovable con las carreteras llenas de coches eléctricos.

En España, por ejemplo, la Asociación Empresarial Eólica (AEE) y la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (AEDIVE) tienen un acuerdo de colaboración para acelerar el desarrollo de una movilidad basada en energías procedentes de fuentes renovables. Entre los muchos objetivos que comparten ambos sectores comunes está el de fomentar el desarrollo de los sistemas de almacenamiento eléctrico y de gestión de la demanda, fundamentales para que la creciente producción renovable pueda integrarse en la red eléctrica de una forma eficiente.

Gracias a este esfuerzo colectivo, hoy las opciones de vehículos ecológicos en el mercado no requieren grandes sacrificios por parte de los conductores. Las tecnologías han evolucionado para garantizar tanto las comodidades de la vida moderna como una experiencia de conducción similar a la de siempre. Actualmente, modelos eléctricos e híbridos como el Honda e o el nuevo Jazz e:HEV, son dos alternativas maduras y funcionales de transporte limpio y ecológico.

¿Y tú? ¿Te pasas al eléctrico? Si aún te lo estás pensando, no te pierdas el post Adelantarse al futuro: todo lo que necesitas saber sobre el coche eléctrico.

Fuente: Honda

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