Viajes en tiempos de pandemia: consejos para conducir con niños

Os dejamos los principales consejos, pautas y claves para viajar en coche con los niños en tiempos de pandemia y hacer que el trayecto sea también una parte agradable y divertida de la escapada.

Respeta las normas… ¡y desinfecta!

Aunque viajar en coche particular es probablemente el medio más seguro, es fundamental seguir lavándonos y desinfectándonos las manos a menudo, así como mantener una buena limpieza del espacio interior del automóvil. Como ya explicamos en el post Todos contra el coronavirus: cómo desinfectar tu automóvil para minimizar la cadena de contagio, las zonas de mayor riesgo son las que más tocamos: volante, palanca de cambios, freno de mano, cinturón de seguridad, retrovisores, mandos de la radio o de la pantalla táctil…

Ante todo, seguridad

Puede parecer obvio, pero hay que recordarlo: el uso de sillas infantiles es obligatorio para niños de hasta 1,35 metros de altura, y su utilización está recomendada hasta que los pequeños superen los 1,50 metros. Según el RACE, el uso de estos dispositivos puede llegar a reducir el riesgo de muerte hasta un 75% y el riesgo de lesiones hasta un 95%.  Asegurarse de que se tienen horas por delante para recorrer el trayecto sin prisas y dejar bien clara la regla de oro de «al conductor no se le puede distraer» son otras estrategias efectivas para garantizar que viajamos de la forma más segura posible.

¡Poneos cómodos!

Vestirnos con ropa cómoda es capital, aunque el trayecto sea de unas pocas horas. Cualquier incomodidad causada por la ropa puede convertirse en una fuente de distracción para la persona que conduce, y de desasosiego para los demás ocupantes, especialmente los más pequeños. En general, se recomiendan piezas de algodón, transpirables y más bien anchas, que permitan la libertad de movimientos y que no aprieten en ningún punto. Es importante también mantener la temperatura del vehículo entre los 21 y los 23 grados, y tener siempre una mantita o una chaqueta a mano para poder tapar a los niños si en algún momento tienen frío.

Escoge un automóvil espacioso y versátil

¿Cuáles son las claves de un buen coche para moverse en familia? Proponemos tres: seguridad, espacio interior y capacidad de carga. Uno de los grandes objetivos a la hora de diseñar la nueva generación del Honda Jazz, por ejemplo, ha sido aumentar a niveles extraordinarios su comodidad y funcionalidad. No sólo ha demostrado ser el híbrido más eficiente sino que además es uno de los modelos más seguros del mercado. A parte de las grandes mejoras en confort global, destaca la excelente versatilidad de los Honda Magic Seats, que se abaten completamente hasta prácticamente desaparecer como por arte de magia.

Una mochila de «supervivencia»

Al enfrentarse a un trayecto de varias horas con niños, la previsión es la mejor compañera. Preparar una mochila «de supervivencia» y tenerla siempre a mano es una estrategia común. ¿Qué meter en la mochila? Aquí van algunas ideas básicas: una muda de ropa, algo de abrigo, toallitas refrescantes y de papel, una toalla, un juguete pequeño y ligero, una pequeña almohada, un pequeño botiquín, una bolsa para el vómito por si alguien se marea, una bolsa para recoger la basura…

La misión del copiloto

Los niños son a menudo una de las distracciones más difíciles de evitar para los conductores. Por eso, recomendamos que el copiloto se tome su misión muy en serio: proteger la concentración del conductor y evitar que se distraiga de la carretera. Atender a las necesidades de los niños e intentar que esté todo a mano para que el niño pueda cogerlo sin ayuda es fundamental. Si es posible, puede ser una buena idea que el copiloto viaje en el asiento trasero para poder jugar y atender mejor a los niños. Si preferimos viajar en los asientos delanteros, lo más seguro es, cuando sea posible, parar el coche y resolver las situaciones que se puedan generar.

Evitar los temidos mareos

No siempre es posible evitarlos, pero hay algunos trucos que pueden ayudar. Por ejemplo, comer un poco antes de iniciar el trayecto, ya que es más fácil que los niños se mareen con el estómago vacío. Si ya sabemos que el pequeño tiene tendencia a marearse, le podemos sentar en el asiento central trasero, y recordarle que fije la vista en un punto del horizonte. Actividades como ver películas, leer o jugar a videojuegos aumentan las posibilidades de mareo, así como la falta de ventilación en el automóvil, una temperatura demasiado elevada o movimientos bruscos durante la conducción. Lo mejor es abrir las ventanillas para que le dé el aire y, si es necesario, hacer una parada de descanso.

En resumen, bien equipados con una actitud positiva, sentido común y mucha, mucha paciencia, cualquier trayecto puede convertirse en tiempo de calidad, relax y diversión en familia. De esta forma, el viaje, el descanso, comenzará en el momento en el que se sale de casa.

Fuente: Honda

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